Un circo en el desierto




CAPITULO I

AQUI NO NOS QUIEREN

- ¡Papá, Papá!
- ¿Qué, hija?
- ¿Por qué la gente sale todos estos días a la calle gritando ?.
- ¿Tú por qué crees?
- ¿Porque no están contentos?
- ¿No están contentos con qué?
- Con la gente que manda
- ..........Puede ser
- Y ¿Por qué no nos quieren?; ¿Por qué intentaron quemarnos ayer el circo?.
- Están nerviosos, el mundo se ha vuelto loco y ya no nos queremos unos a otros. Nos ven diferentes cuando en realidad, no los somos.
- Pero si que somos mas morenos que ellos y tenemos los ojos claros y algo más rasgados , ¿No?.
- ¿Y tu crees que por eso somos diferentes?.

Linka se quedó pensativa ante la pregunta de su padre. Se puso en pie y miró al horizonte desde la pradera verde en la que aún se mantenía en pie la vieja carpa del abuelo Kirkhan. Veía una ciudad convulsa, una ciudad gris, sin alma, una ciudad donde la luz se había transformado en el fulgor del odio.