viernes, 14 de diciembre de 2012

Marejada infiel


Con cuidado para que no se les caigan los alfileres que le acaba de poner, ordena los cucuruchos de papel donde los caracolillos recién pescados esperan compradores de saliva fácil y bolsillo generoso. Ella no los come, no lo hace desde que Manuel desapareció porque teme que los trocitos de su alma vaguen dentro de cualquier ser vivo que navegue por las profundidades de los mares y porque ya se cansó de oler y de tocar cada pescado tratando de encontrarla para disculparse. La suya quedó envarada aquella tarde de invierno en la casa del contramaestre.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La herencia

Antes de que vuelva papá vístete de negro como a él le gustaba: la falda plisada larga, la chaqueta de lana sobre la blusa blanca con los cuellos apenas asomando, nada de carmín, sombréate el entrecejo con un poquito de rímel y por favor, ponte las sandalias. ¡Qué no se note!


¿Y tú?


Yo lo que tenía que hacer, ya lo he hecho.


¿Vienen los tíos de Palermo?


Sí, no te preocupes, vienen hoy mismo, llegarán antes que el cortejo. Se ocuparán de todo, incluso de ti.

miércoles, 5 de diciembre de 2012