Su conciencia no podría soportarlo, la abuela
siempre les dice que robar es pecado. Así que mirando a su hermano a la cara, Clara
deja en la caja las fotografías con las que habían dormido durante varios días.
Mientras lo hace con sumo cuidado, derrama unas lágrimas sobre los otros
documentos diciendo: Espero que volváis pronto porque si no, se nos van a
olvidar vuestras caras.
Presentado a REC de la SER 11/12/2013