sábado, 1 de octubre de 2016

Pirómano por tristeza

Poco antes de que los domingos fueran amargos una motocicleta paró en lo alto de la colina. Desde allí el viejo contempló el bosque de eucaliptos que bajaba hasta el acantilado, aspiró el aire con la poca fuerza que le quedaba y vislumbró el sendero por el que la gente subía y bajaba cuando no había carreteras ni excavadoras. Las hierbas estaban secas, lo suficientemente altas como para que el fuego cogiese cuerpo rápidamente. Vació la lata sobre el saco que ató a su pecho y encendió la cerilla sin esperar siquiera a que la imagen de los niños jugando en el faro desapareciera de su mente.
REC 4ª semana 2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario