sábado, 14 de agosto de 2021

Marian o mi brazo derecho

 Antes de ayer perdí una parte de mí, un trozo que creí fundido a mi espalda y del que solo me separaría el infortunio o mi ocaso. Catorce años y cinco meses han transcurrido desde que aquel mes de Marzo construimos los cimientos del equipo que durante todo este tiempo hemos formado. 

Alguna parada en el camino sin que se rompiera el cordón. Idas y venidas, quizás algún olvido por mi parte sin reproche alguno de quién en todo momento me cubrió la espalda. Siempre que salí de casa lo hice seguro sabiendo que ella reinaba en el puente, como siempre lo ha hecho a pesar de las galernas.

Hoy vuelas Marian huyendo de futuras e inevitables despedidas, de la soledad segura que de forma anticipada y como mujer sabia ya adivinas, nada es infinito. Sin embargo, ofrecer te ofrezco la eternidad de mi amistad si tu la quieres.

No te olvido, sé todo lo libre que puedas, como dice la canción: 

¡¡Que nadie ose jamás en marcar tus metas!!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario