Además el pollo rebozado siempre humea
demasiado y es un asco que entre lo poco que se ve y todos los que estamos aquí metidos, no
sepamos si son las alitas las que nos golpean suavemente al ritmo de las
burbujas hirviendo o si son las
leves insinuaciones de los que tenemos por detrás o por delante. Se lo diré hoy
mismo a Pedro Botero para
que se prepare su cena en otra marmita aparte; una cosa es que seamos pecadores
y otra que por los ajustes y el no gastar en aceite, nos condenemos aún
más.
Eterno niño al que le encanta jugar a imaginar, imaginar que soy como un viejo pirata, como Sir Francis Drake, Capitan Kidd, Edward Teach, Mary Read ó Anne Bonny a quienes me hubiese gustado emular. Por eso me construí un barco, un galeón de fantasías al que bauticé como "L'Illegale". Desde su castillo de proa acostumbro a contarme historias que se me ocurren cuando navego y no sopla el viento. Ahora si quieres, las compartiré contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario