Desde la habitación de su hermanita
no había mucha altura pero si la suficiente como para que se
desnucase si lo tiraban boca abajo por la ventana.
Cien palabras son muchas dijo,
explican demasiado, tengo que ser mas escueto, contar más con menos.
No os preocupéis hijos, que no me
pasará nada, ¡soltadme ya!, solo necesito un “golpe” de suerte.