Lleva
horas durmiendo en su cunita como un ángel y lo que no saben es que
lo hace para no vivir, porque piensa que así no tendrá que volver a
la casita cuboide de colores. Mamá cree que es feliz y sin embargo,
estoy seguro de que el peque sabe que hoy es domingo y que mañana le
tocan otros cinco días de tortura; los golpes en la cabeza con las
maracas que el malote de Borja le propina continuamente, siempre con
la cuidadora de espaldas, la sesión de babas y mocos ajenos y el
mismo puré de verdura con pescado. ¿Y si le pongo la almohada
encima?.
Eterno niño al que le encanta jugar a imaginar, imaginar que soy como un viejo pirata, como Sir Francis Drake, Capitan Kidd, Edward Teach, Mary Read ó Anne Bonny a quienes me hubiese gustado emular. Por eso me construí un barco, un galeón de fantasías al que bauticé como "L'Illegale". Desde su castillo de proa acostumbro a contarme historias que se me ocurren cuando navego y no sopla el viento. Ahora si quieres, las compartiré contigo.
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