miércoles, 15 de enero de 2014

Lo que no se ve

Y así, tontamente, acabe pegándome un tiro, porque es que no aguanto ni un minuto más el peso de esta Virgen de los Santos Remedios. Veinte Semanas Santas descalza y aquí debajo. Y mira que al principio estuvo bien, que aprovechabas para rozarme las nalgas con tu rodilla, y eso me ponía tanto que siempre terminábamos comiendo carne en vigilia. Pero lo que nunca he entendido es por qué ya no lo haces, por qué te colocas tres filas más atrás y ya no me haces el amor bajo “el paso”.

Presentado al REC 10/01/2014


No hay comentarios:

Publicar un comentario