Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer, incluso las noticias que salen por su boca parecen todas buenas; no como las de días pasados en las que afirmaba que yo era culpable. A punto estuve de romper la pantalla en plena oscuridad y huir pero gracias a que apareció la otra voz de siempre y me aconsejó que no lo hiciera; que yo era bueno y que de lo malo, era él el único que se encargaba. Dijo que hoy iríamos a los estudios para saldar cuentas. ¡Qué pena no poder vernos en directo!.
25-09-2014 REC: 4ª semana
25-09-2014 REC: 4ª semana