domingo, 14 de septiembre de 2014

El llanto verde

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz se disponían las dos hileras de guisantes que el niño había ido dejando en el plato.
-            
- -            - ¿Te los comerás, verdad?, dijo su padre desde el otro lado de la mesa.
-             -  No, contestó él, no se pueden comer; son las lágrimas del duende.

El padre dudó en volver a preguntar, sabía cuál era el significado pero no obstante, lo hizo y la respuesta fue la esperada:

-            - ¿No te acuerdas?; el duende que apareció cuando se fue mamá.

     REC ; semana 2 ; 2014


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