A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes; como cuando era un niño y se lanzó pendiente abajo con aquel carrito de madera y cartón. Se le rompieron las alas de corcho blanco nada más abandonar el borde del acantilado. Mamá, sola y sobrecogida lo vio caer al mar. Sé lo que está haciendo se dijo; trataba de llegar lo mas lejos posible, buscaba a su padre. Cuando lo sacaron del agua, aún conmocionado, solo dijo: ¡me has mentido mamá!.
Eterno niño al que le encanta jugar a imaginar, imaginar que soy como un viejo pirata, como Sir Francis Drake, Capitan Kidd, Edward Teach, Mary Read ó Anne Bonny a quienes me hubiese gustado emular. Por eso me construí un barco, un galeón de fantasías al que bauticé como "L'Illegale". Desde su castillo de proa acostumbro a contarme historias que se me ocurren cuando navego y no sopla el viento. Ahora si quieres, las compartiré contigo.
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