jueves, 15 de octubre de 2015

Un juego no de tan niños

Un señor con levita que se parece a Pushkin relata en voz alta lo que parecen ser sus últimas voluntades:
- La historia se repite, grita; engañé y fui engañado, quebranté mi lealtad y mi fidelidad de las que ya no quedan ni restos y por ello ahora he de batirme contigo, con aquel que osa adueñarse de mi amada, señalando al pequeñajo que jugaba con un palo a modo se pistola.  

Mamá ya dijo que eras bobo papi y que si no dejabas de leer todas esas tonterías, un día la cabeza se te caería. ¡¡pum, pum!!, venga, cáete ya y vamos para casa.
REC semana 6ª 2015

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