(presentado a REC de la SER 14/10/2012)
Eterno niño al que le encanta jugar a imaginar, imaginar que soy como un viejo pirata, como Sir Francis Drake, Capitan Kidd, Edward Teach, Mary Read ó Anne Bonny a quienes me hubiese gustado emular. Por eso me construí un barco, un galeón de fantasías al que bauticé como "L'Illegale". Desde su castillo de proa acostumbro a contarme historias que se me ocurren cuando navego y no sopla el viento. Ahora si quieres, las compartiré contigo.
viernes, 19 de octubre de 2012
Su otra vida
De corazón y
científicamente trató de explicar aquel fenómeno pero no pudo.
Temía que de nuevo le asaltara la música sin previo aviso en
cualquier parte y no quería volver a escucharla nunca más en su
vida. Porque ya lo había hecho en la panadería cuando creyó ver a
través de la pared a Dios dándole órdenes desde la calle, porque
creyó ser la reencarnación al cuadrado del Quijote cuando lo
detuvieron en la Sierra de Cantabria mientras agredía a los molinos
de viento con una vara de avellano. Siempre sonaba, como un anticipo
del cataclismo.
jueves, 11 de octubre de 2012
Comparecencia
Con esa exactitud tan característica de la ciencia, a
las tres y dos minutos dieron las tres. Apresurada salida en los medios para
desmentir lo que en apariencia era evidente; había estallado el escándalo.
Carraspeos insistentes para soltar la flema agarrada a una cuerda vocal,
golpecitos con las cuartillas en la mesa para conseguir su alineación perfecta
y la timidez de la primera frase en el micrófono dando los buenos días. Atrás
quedaban años de servicio a la empresa, horas y horas limpiando las oficinas de
quiénes ahora le acusaban. Pero no, él no había robado el lápiz del Director.
(enviado el 29/09/2012 a REC del programa La Ventana de la SER).sábado, 6 de octubre de 2012
Tras la barra
Tenía
una gran experiencia, se le notaba por como se movía detrás de la barra y sin
duda alguna, era especialmente fantástica preparando los gin-tonics de sus
clientes. Con el primero, siempre se esmeraba, era su forma de atraerlos, de ensimismarlos,
de engatusarlos con sus finos y ágiles movimientos retorciendo la corteza de
limón cerca de sus narices, para que la nube de gotas microscópicas llegara a
impregnar las mucosas de sus clientes con ese aroma del que a uno le era imposible
escapar a otro garito. Y esta era su estrategia, la tela de araña con la que
cada noche tejía su trampa, su
cazamariposas con el que copa tras copa, maduraba a sus presas hasta extraerles
la última moneda de sus bolsillos. Y cuando daban con su cabeza en la barra de
mármol era cuando más disfrutaba, cuando anotaba mentalmente una muesca más en
su larga lista. Los odiaba y lo hacía desde que aquel bruto de cejas pobladas que
tenía por padre le obligaba aun siendo una niña, a servir “soles y sombras” a los otros
bestias del palillo en la boca. ¡Zash! Patada al taburete y borracho al suelo,
este era el final de cada escena.
(enviado en septiembre de 2012 a "esta noche te cuento").
(enviado en septiembre de 2012 a "esta noche te cuento").
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