viernes, 19 de octubre de 2012

Su otra vida

De corazón y científicamente trató de explicar aquel fenómeno pero no pudo. Temía que de nuevo le asaltara la música sin previo aviso en cualquier parte y no quería volver a escucharla nunca más en su vida. Porque ya lo había hecho en la panadería cuando creyó ver a través de la pared a Dios dándole órdenes desde la calle, porque creyó ser la reencarnación al cuadrado del Quijote cuando lo detuvieron en la Sierra de Cantabria mientras agredía a los molinos de viento con una vara de avellano. Siempre sonaba, como un anticipo del cataclismo.
(presentado a REC de la SER 14/10/2012)


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