A ver si consigue así que papá no
haga más el indio porque ya está bien con sus historias. Primero quiso
ser músico y lleno la casa de instrumentos, luego granjero y nos la llenó de
caballos, conejos vacas y gallinas. Más tarde, cuando ya habíamos conseguido
limpiar el salón, le dio por lo de los barcos hasta que lo tuvieron que
rescatar en alta mar, luego nos aburrió con lo de ser piloto de avionetas,
luego pintó mil cuadros que aún cuelgan en las paredes y ahora dice que escribe.
¡Por favor mamá, hazle de una vez el amor!.
Eterno niño al que le encanta jugar a imaginar, imaginar que soy como un viejo pirata, como Sir Francis Drake, Capitan Kidd, Edward Teach, Mary Read ó Anne Bonny a quienes me hubiese gustado emular. Por eso me construí un barco, un galeón de fantasías al que bauticé como "L'Illegale". Desde su castillo de proa acostumbro a contarme historias que se me ocurren cuando navego y no sopla el viento. Ahora si quieres, las compartiré contigo.
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