Durante un tiempo se acostaban con sus
remordimientos y se levantaban con el miedo a hacer el ridículo por su
ignorancia consciente. Lo hacían solo al principio, cuando aún eran humanos,
justo antes de convertirse en tontos polichinelas al servicio de su ego y de
las palmadas y billetes de quienes reían enfundados por traje y corbata. Luego,
cuando creían haberse convertido en Dioses, se miraban al espejo y se seguían viendo
como bellos y fuertes narcisos a la
orilla de un río de aguas transparentes, debajo de las cuales estaba el
fango que nunca creían haber pisado. Y sin embargo ahora son tontos obscenos, ni
siquiera al servicio del ideario que los impulsó, solo son ignorantes
inconscientes a corto plazo que terminarán por enterrar el poder del pueblo,
otorgándoselo a los que todavía siguen riendo. Y una vez apagada la luz tardará
en encenderse de nuevo, hasta que la estupidez se torne en la sabiduría que
arranque un nuevo ciclo. En el camino, aprovechando la oscuridad, las almohadas
nos habrán golpeado como en la habitación de un orfelinato, se perderán vidas, libertades
y sueños. Será después cuando volvamos a creer en ellos, porque por un tiempo
recuperarán sus remordimientos y sus miedos, sin duda alguna la memoria les guiará hacia elevados y nobles
deberes pero quizás, los que rieron y
ahora ríen, seguirán riendo.
Micro presentado al IºConurso Ex-présate de la Editorial HIPALAGE (Marzo 2013). Finalmente seleccionado y publicado en el libro "Libérate hasta de tí".
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