viernes, 4 de octubre de 2013

Le puse puertas al mar

Tardes de playa, el sol aprieta con menos fuerza, las bellezas ya se han ido o retozan detrás nuestro con sus respectivas parejas. Las horas pasan y aunque cada vez me duelen mas los huesos de estar tumbado encima de mi pareo morado, aún me sigo negando a que una hamaca recoja mi edad el resto de mis días. 
Apoyado en mi codo izquierdo miro al horizonte y se me ocurre una idea tan tonta como la de aquel niño al querer vaciar el mar con una concha . 

¡Sì!, ¿Por qué no?.¿Porqué no ponerle puertas al mar?..........  






No hay comentarios:

Publicar un comentario