domingo, 10 de noviembre de 2013

El espejo

Y nunca le recordaba lo que no se debía contar porque sabía que no lo diría. Ahora bien, si a modo de una vieja moviola fuera capaz de proyectar cada una de las escenas que en él se reflejaron, veríamos las dudas de los primeros besos, la torpeza de sus manos queriéndose desvestir, la pasión desaforada de los siguientes encuentros, el cariño y la ternura transformados por la rutina en meros movimientos automáticos hasta transformarse en las dos frías momias que ayer fueron. Hoy tampoco hablará de la rapidez con que hizo sus maletas, solo hablará de una mujer sentada sobre la soleada cama.
No presentado al REC del 12 Nov por fuera plazo.

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