jueves, 24 de septiembre de 2015

El hambre mata

El puñetero ojo de la cerradura volvió a hacerle un guiño, el viejo pomo se giró un cuarto de vuelta y la puerta se entreabrió invitándole a pasar. Dudó, conocía perfectamente la estancia y sus consecuencias, sabía que detrás de él la puerta se cerraría, que la luz se apagaría y que otra vez la lluvia de golpes terminaría derribándole pero aquel olor era irresistible. Se asomó de nuevo la espina de pescado y sus patas lo introdujeron en la sala, el agua hervía en el puchero; los niños comenzaron a gritar como energúmenos y la luz se apagó, esta vez para siempre. 

Rec 4ª semana 2015-16

jueves, 17 de septiembre de 2015

Remordimientos

Cuánta fuerza y qué poca puntería; diez dardos y todos clavados fuera de la diana. Sin duda alguna el vodka había tenido que ver, el vodka y el maldito temblor que desde hacía cinco años no cesaba ni de día, ni de noche. ¡Señor Doctor!, error en su diagnostico, balbuceó desplomado aún sobre la mesa del bar. No, Parkinson no, nunca le dije la verdad, lo tuve que hacer, si no también la hubiese perdido.
REC semana 3; 17/09/2015

jueves, 10 de septiembre de 2015

Día de caza

El bate ,"¡eso bate!", se le resbalaba de las manos pringosas tratando de recuperar el móvil del caldero de mermelada al que se le había caído nada más saltar al interior de la cocina desde la ventana. La criada le había dicho que la cosa era fácil, que la abuela forrada de dinero era sorda y que una vez dentro, le iría dando instrucciones por teléfono. Una vez recuperado, mientras lo secaba con el borde de la sudadera, fue caminando lentamente hacia la puerta sin apercibirse de que en el pasillo le esperaban. Hoy figura en el salón junto al resto de cabezas, eso sí, con el móvil en la boca.  
Rec; semana 2; 10/9/2015

jueves, 19 de marzo de 2015

No se te ocurra contarlo

Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón. Lo hacía con un lápiz mordido al que le quedaban aún las marcas de sus dientes movidos. La fachada del colegio presidía la primera de las hojas, luego la profesora, los pupitres con sus compañeros, el patio con sus árboles brotados. Más o menos hacia la mitad una hoja desecada, después la bocaza de Manolo, su puño amenazador, una página completamente rayada en negro y en la última, solo la punta de sus pies al borde del acantilado.
enviado al REC 19/03/2015

miércoles, 11 de marzo de 2015

Esperando el milagro

Pintando aquellos extraños bisontes sabía que siempre le saldrían con tres patas. La cuarta la solía hacer con una astilla o con la ramita que el abuelo acostumbraba a llevar en la boca pegándola  en el hueco que quedaba en la piel extendida. Luego, con sumo cuidado para que su andar no le hiciera tropezar, salía de la tienda y entraba en la contigua en donde cientos y cientos de bisontes esperaban como siempre a que Luma colocara su última obra, se tumbara y comenzara a invocar a los Dioses para provocar la estampida que terminara de una vez con aquellos que les disparaban. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

En su papel

Seguía atrapado allí dentro, en el propio personaje. Habían pasado ya dos días desde el estreno y su comportamiento seguía siendo el mismo. La mano derecha, incapaz de despegarse del cuchillo de grandes dimensiones, repetía incesantemente el mismo movimiento cada vez que alguien se le aproximaba. Después, sus piernas, incapaces de atender las órdenes, lo llevaban velozmente a esconderse sin permitirle siquiera ayudar a las víctimas que iba dejando. Buscó y buscó a otros personajes pasados pero solo conseguía enfadarlo aún mas.

 - ¡Bien!.  ¡Suficiente por hoy!; dijo el psiquiatra. Seguiremos la semana que viene.