miércoles, 23 de abril de 2014

Por casualidad

Mientras la impía lluvia borraba la rayuela, volvió a pasar tres hojas hacia atrás, dejó las gafas encima del libro de contabilidad y se levantó para avivar el fuego. Nadie recordaba un invierno sin niños tan duro; aún así él seguiría pintando con tiza los cuadros en la acera.  Todo el mundo le tachó de loco cuando en la plaza pintó y pintó el perfil del cadáver de María y al final se llevaron esposado al alcalde. 

Presentado al REC (23/04/2014) 

miércoles, 16 de abril de 2014

Invocación fatal

Y regresé al cielo rápidamente y me escondí entre las nubes de las que había salido. Abajo quedó completamente calcinado el mentiroso que me había invocado tras jurar y perjurar a su mujer que no tenía nada que ver con las cartas que habían aparecido otra vez en la misma caja de cartón. Ella corrió a la ventana, se asomó y me dio las gracias guiñando un ojo, le contesté con un relámpago.  

viernes, 11 de abril de 2014

Adiós Pongo.

Ya no volveré a sentir como tu cola golpea alegre la pared cuando me acerco a tí por la mañana; ya no sentiré tu lengua lamiéndome la mano cuando esté dormido en el butacón; ya no estás, te has ido y no podemos hacer nada para que vuelvas.

Gracias querido Pongo


miércoles, 9 de abril de 2014

Impotencia

Le deseé que tuviera un buen turno, le di un beso y me volví a la grada. No tardó en empezar a hablar, lo hizo de forma pausada, nunca le había visto tan tranquilo. Sus palabras fueron cogiendo forma y tras unas primeras frases de introducción, se convirtieron en lo que nunca habría esperado; en la declaración pública y sincera de su incompetencia, de su incapacidad para cumplir su responsabilidad y sobre todo para hacerme ya feliz. La dimisión era un hecho, dejó sus papeles en el atril y subiendo las escaleras cogió mi mano y juntos abandonamos el hemiciclo.

Presentado al REC (9/4/2014)

martes, 25 de marzo de 2014

Cosas de niños

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero pasándole por el cuello el nudo corredizo que había hecho con el cordón del zapato. Con sus dos dedos simuló que caminaba volviendo sobre sus pasos, esta vez arrastrando al vaquero de plástico hasta el patio del fuerte de madera con el que jugaba para después colgar al infortunado en el cadalso que había construido con pinzas de colgar la ropa. Era lo convenido con su madre, tenía que terminar el trabajo antes de cenar. Cuando volvía a la cocina miró de nuevo en la biblioteca, allí seguía su padre, en la misma postura que el vaquero. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Un día más

Nuestros mismos ojos ni los veo, ni tampoco esos de buey que debe de haber en esa pared fría y húmeda.
- ¿Qué mas te da?, si en esta oscuridad no se ve nada, si lo único que me llegan son sus quejidos, sus aromas a destierro y el inconfundible hedor a miedo. Es lo de siempre, ¡aquí no hay nada!.

- ¡Anda!, métete otra vez por el agujero y vayamos a la cocina, que a ese torpe del gordito siempre se le cae un trozo de queso.    

martes, 4 de marzo de 2014

No te hagas de rogar

Tanto visitante inesperado me incomodó, pensé que quizás había llegado mi hora. Tres sombras de mujer lloraban al pie de la cama, un tío raro con sotana negra hacia muecas con los labios mientras me acercaba la luna a la boca. Fue entonces cuando empecé a simularla, agité mi brazo y  mi pierna con toda la fuerza que pude, la luna salió volando y mi ojo derecho comenzó a girar a toda velocidad acompañado de una colección de babas de mis mejores cosechas. Y cuando ya me creían muerto y amanecía su regocijo, abrí mi ojo de nuevo; otra vez será.     
presentado al REC 1º marzo 2014